Estrella de porno amateur lanza su propio documental

Becoming Belle Knox, es un corto docu-serie de la mano de Conde Nast Entertainment, que muestra a la actriz porno amateur Miriam Weeks dando una reveladora y cruda mirada a su historia y experiencias actuales en la pornografía.

El propósito de este documental es para expresar la humanidad de todas las personas, incluyendo a las estrellas de porno amateur. Tenemos la tendencia a ver pornografía como mera fantasía que da la ilusión de las personas que están obsesionadas con el sexo y viven exclusivamente para ello. Con demasiada frecuencia nos ciega la realidad de que las estrellas porno también son personas. Tienen emociones muy reales, temores y problemas (al igual que el resto de nosotros). Muy posiblemente, un pasado doloroso o abusivo les ha llevado a la industria de la pornografía y también las ha tomar una disposición percibida de ser degradadas por los ojos de cualquiera de los asombre.

Miriam, cuyo nombre de estrella porno amateur es Belle Knox, tiene cicatrices en los muslos de cuando solía cortarse en el octavo grado. Antes de que se rueda una escena porno, la artista de maquillaje esconde las cicatrices.

Sin embargo, más allá de Miriam, no se explica por aquellos que ven sus escenas en la pornografía amateur. Ella es vista como otro cuerpo, otra herramienta para ayudar a conseguir a otros a terminar. Su humanidad y la historia de dolor, confusión y experiencias perturbadoras están totalmente ocultas a las escenas que graba. Ella se ve menos que un ser humano. De acuerdo con la forma en que se habla en sus películas, se recomienda al público lleno de lujuria ver a Miriam como una puta sucia (o en términos más explícitos).

Miriam señaló: “Una gran cantidad de $ en mi vida ha sido arruinada por razón de sexo. Una gran parte de mi familia ni siquiera me habla. He perdido a mis mejores amigos porque me uní a la industria del sexo y decidí ser una estrella del porno porque lo necesitaba”.

“La industria tiene una manera de hacerte muy cínico y muy amargo. Ya me siento como si no hubiera una manera de vivir… He empezado a conseguirme … un poco más amarga y un poco cínica. Se enseña a ser elegante en la calle y no confiar en la gente. Estoy tan acostumbrada a estar siempre en la búsqueda de los estafadores y las personas que van a tratarse de chulos o tráfico de mujeres. Creo que mis experiencias me han envejecido. Yo no tengo la mente de una joven de veinte años de edad. Yo como que tengo la carga emocional de alguien mucho, mucho mayor que yo”, dijo en una entrevista.